SEO para comunicadores y redactores digitales

¿Qué es el SEO?

Como redactores y comunicadores podemos trabajar en la construcción y optimización del SEO on page, una estrategia muy valiosa para Google a la hora de “leer” nuestra web y ayudarnos a posicionarla.

Este tipo de trabajo es el más simple y a su vez uno de los más solicitados cuando piden un redactor que sepa escribir para SEO y es uno de los aspectos que se tienen en cuenta al momento de elegir el responsable de los contenidos.

Partiendo desde cero, SEO significa Search Engine Optimization o sea la optimización para motores de búsqueda. Esto significa que nuestros contenidos serán buenos para Google (o cualquier otro buscador como Yahoo o Bing) pero debemos ponerle un poco más de esfuerzo a la redacción de nuestros contenidos. Y para eso deberemos meterle mano al editor cuando subamos los artículos. Ya verán que es más sencillo de lo que parece.

Antes que nada, será importante remarcar a la organización para la cual trabajemos la importancia de contar con una web actualizada y con artículos e información de interés para sus clientes y potenciales clientes. que no es sólo cuestión de subir cualquier cosa, sino que debe ser un contenido original y propio algo que nos ayudará a tener la relevancia adecuada para posicionarnos como referentes del tema.

Esto quiere decir, que a través de la web potenciaremos su presencia, haciendo que el público los encuentre, conociendo qué intereses tienen y a partir de esto medir y analizar el tráfico obtenido. De esta manera lograremos la visibilidad que buscamos en las SERPs de Google.

Por otro lado y no es algo menor, vamos a trabajar en la imagen corporativa de la organización en el mundo digital, cómo construir nuestra reputación online: qué vamos a transmitir y cómo vamos a hacerlo. Pero eso es otra área que merece un desarrollo más profundo.

¿Por dónde empezar?: las palabras clave

Varias veces habrás escuchado o leído sobre el marketing de contenidos (similar, pero no igual a estrategia de contenidos) y tiene que ver con que nuestra web, blog o videos le den a los potenciales clientes el contenido de calidad y relevante que están buscando.

Y si bien parece algo fácil de hacer, requiere que previamente hagamos una investigación de cuáles son esos contenidos relacionados a nuestra área y cómo enfocarlos. En este paso previo, utilizaremos algunas herramientas que nos ayudarán a saber cuáles son esos contenidos como Google Keyword Planner, Search Console y otras similares que estarán explicadas en detalle en la sección de Herramientas.

Aquí podremos hacer las búsquedas de las famosas palabras clave, que son aquellas que tienen mucha relevancia (lo veremos por el volumen de búsqueda) y que por lo tanto incluiremos en nuestros contenidos.

En estas herramientas obtendremos listados de palabras clave y sus derivadas, las cuales nos serán de guía para poder organizar el contenido y establecer nuestras prioridades. Así que ¡manos a la obra! es el momento de organizar esos enormes listados y sentarnos a escribir.

Arquitectura web

La arquitectura web podemos definirla como “el esqueleto” de nuestro sitio. Si trabajamos en un proyecto nuevo, deberemos previamente establecer los puntos fuertes y cuáles serán los temas de base para desarrollar toda la estructura de la web.

Esto quiere decir que haremos un árbol genealógico de cómo estará estructurada nuestra web, cuáles serán los menúes (contenidos pilares) y que habrá dentro de cada uno de ellos. Si hablamos de la navegación dentro de nuestra arquitectura, los contenidos no deben estar más allá de dos o tres clicks de distancia.

Tener varios encarpetados en la web no es positivo, ya que a medida que tenemos que “hundirnos” más en la web para llegar a un contenido, menos relevancia tiene para Google. Pero esto lo veremos un poco más en detalle con las urls SEO friendly. 

Lo que es importante tener en cuenta si arrancamos un proyecto desde cero, es la organización de los contenidos en la web, que sean de fácil acceso y tengan un orden lógico para los usuarios, mejorando la navegabilidad y por ende, la lectura para Google. Esto lo podemos hacer previamente diagramando en un papel las secciones de la web y qué tipos de contenidos habrá en cada una, utilizando el listado armado con ayuda del planificador de palabras clave.

Si estamos realizando una auditoría o vamos a trabajar en una web ya consolidada, lo mejor es hacer este desglose de los contenidos web y reorganizarlos por temáticas, dándole esta lógica de orden interna. Si tiene muchos encarpetados, lo mejor será hacer redirecciones 301 a una url seo friendly o, tomarse el trabajo de reorganizarlo desde cero y trabajar en su posicionamiento (este es un trabajo de meses). La decisión correrá de acuerdo a la urgencia que se tenga y el presupuesto. Obviamente hay webs que tienen tantos encarpetados que es mejor empezar de cero, pero no todos están dispuestos a ceder tiempo en este trabajo.

La arquitectura web podemos graficarla de la siguiente manera:

Tengo el contenido ¿y ahora?

Una vez que tengamos los contenidos de la web organizados según la explicación anterior, es hora de comenzar a subir el contenido y colocarle algunos formatos que mejoran la legibilidad y ayudan a que Google pueda reconocer rápidamente de qué va nuestra web.

Empecemos desde el cero: agregar H1, H2 y H3 a nuestra web. Esto lo da el propio editor de WordPress, Joomla o el CMS que utilices. Este estilo le indica a Google la importancia de cada frase o keywords del texto. Por eso recomiendo que lo hagas con títulos, subtítulos relevantes para la estructura de tu web.